LA QUINTA OLA:
SINOPSIS DE LA NOVELA:
Después de la primera ola, solo la oscuridad permanece. Después de la segunda sólo el que tiene suerte escapa. Y después de la tercera, sólo los que tienen mala suerte sobreviven. Después de la cuarta ola, sólo una regla se aplica: no confíes en nadie.
Ahora, es el amanecer de la quinta ola, y en un tramo solitario de la carretera, Cassie huye de ellos. Los seres que sólo parecen humanos, que deambulan por el campo, matando a cualquiera que ven. Quiénes han dispersado a los últimos supervivientes de la Tierra. Permanecer sólo es seguir con vida, Cassie lo cree, hasta que conoce a Evan Walker. Cautivador y misterioso, Evan Walker puede ser la única esperanza de Cassie para rescatar a su hermano, o incluso a sí misma. Pero Cassie debe elegir: entre la confianza y la desesperación, entre el desafío y el rendirse, entre la vida y la muerte. Abandonar o levantarse.
TRAMA DE LA PELÍCULA:
Cassie (Chloë Grace Moretz) es una adolescente normal. Tiene buena relación con su familia, va al instituto, tiene una mejor amiga, tiene un chico que le gusta. Lo habitual. Y entonces, afortunadamente para el espectador -al menos en principio-, comienza una invasión alienígena que pone en peligro nuestra supervivencia. Venga. Katniss ya ha terminado de hacer lo suyo, y aunque a Thomas y a Tris todavía les queda, Hollywood no se va a cansar del jugoso nicho de mercado de los Jóvenes Adultos hasta que no se lo dejen bien claro: aquí tenemos “La quinta ola”, primera entrega de lo que se supone será una nueva franquicia basada en la obra escrita de Rick Yancey. Es un tostón.
¿Qué hacemos ahora?». Al director J. Blakeson no le queda otra: su propuesta tiene que molar forzosamente, auparse sobre la ciencia-ficción para discursar con tono semimaduro y ganarse a su palco de cara a lo que pueda llegar. Y es cierto que sabe dónde poner la cámara, pero eso no quiere decir que sepa de ritmo narrativo; la película es aburridísima, un artificial armatoste bastante bien facturado pero increíblemente plano y torpe en su mezcolanza de toneladas de ideas, recursos y materiales que ya hemos visto. Y todo el vacío interior se desmenuza, además, en una molesta conclusión en off -peligro: saga- con tintes de triángulo amoroso. Argh. Otra vez.
Sí, otra vez: chica dura en el centro de la salvación de la humanidad -y aquejada del Síndrome Alice: siempre perfecta, siempre ideal-, maromo A (Nick Robinson), maromo B (Alex Roe). Tremendo. Hay más gente bailando alrededor, claro, y actores maduros de fácil incorporación (Liev Schreiber, un tanto ridículo; Maria Bello, increíblemente ridícula) que poco pueden hacer salvo esperar a ver cómo sale la cosa pensando en sus cuentas corrientes presentes y futuras. “La quinta ola”, una vez más, plantea la eterna cuestión: ¿qué han hecho las chavalas y los chavales de hoy para merecer este bombardeo de bobadas artificiales y desapasionadas? Pobres. Cine regulero, por supuesto; cine abocado a la nada desde su misma esencia, no.
Calificación: 4.5/10


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